jueves, 23 de noviembre de 2017

El historial del cafetero tiene varias manchas que le han impedido

El delantero colombiano Dayro Moreno, pretendido por Pumas, es garantía de goles, pero no así de estabilidad ni de disciplina.

El historial del cafetero tiene varias manchas que le han impedido ser un jugador de élite, a pesar de la calidad que ha mostrado, Atlas vs Monterrey en vivo gratis.

Actualmente, Dayro es baluarte para el Atlético Nacional, equipo al que llegó cedido por Xolos de Tijuana a principios de 2017, luego de que a la directiva canina no le quedó de otra más que buscarle una salida a su goleador.

El futbolista no quiso quedarse en la institución fronteriza, pese a que en el Apertura 2016 fue campeón goleador junto al peruano Raúl Ruidíaz con 11 goles.

Moreno llegó al conjunto Verdolaga y en el contrato estipularon que si superaba los 20 goles en el año, se extendería por un año más. Dayro ya pasó ese número y mientras el Atlético Nacional quiere hacer válida la opción de prorrogar el préstamo, el representante del futbolista les ha informado que el jugador ha cambiado de parecer y quiere irse, Cruz Azul vs América en vivo.


Ello aun cuando hace unos días dijo públicamente que quiere quedarse, situación que cambió por la propuesta de tres años de contrato que le hizo Universidad Nacional.

“El tema pasa más por el propio futbolista. Hemos hablado con él, es agradecido y querido por nosotros. Nacional quiere contar con él, estamos haciendo todo el esfuerzo en la parte económica para mantener al jugador. Tendremos una charla con él esta semana o la próxima”, señaló este jueves el director deportivo del Atlético Nacional, Víctor Marulanda.

A Dayro también se le ha relacionado con problemas derivados de un pasado de alcoholismo y mal comportamiento, que a decir de la propia prensa colombiana le costó que en el presente no se le considere en la selección.

En 2013, insultó a una mujer en una discoteca porque pensó que le tomaban fotos mientras bailaba. En enero de 2012, tuvo un accidente automovilístico en su natal Tolima, donde se rompió los dientes, lo que puso fin a su primer paso por Xolos, porque el jugador se reincorporó tarde a los entrenamientos.

Por si fuera poco, en 2009 abandonó abruptamente al Steaua de Bucarest en Rumania, por tener constantes enfrentamientos con el técnico ya que no le gustaba dónde lo ponía dentro del campo.

Todo eso, sin mencionar las incontables fiestas de varios días que organizaba el jugador tanto en Bogotá como en su pueblo natal.